jueves, 14 de agosto de 2008

Músicos callejeros

Cuando era pequeño, vendría a tener unos diez años o así, recuerdo que en ocasiones venían a visitarnos un par de músicos callejeros a Sant Feliu, a deleitarnos a todos con sus músicas y su simpatía.

Eran padre e hijo. El hijo tendría unos pocos años más que yo y tocaba una especie de kazoo, es decir un instrumento de viento que se toca con la boca tarareando la melodía. El padre tocaba el acordeón. Entre ambos lograban embelesarnos a mí y a mis amigos y muchas veces pienso que mi vocación musical nació por aquel entonces. La música que os presento la compuse recordando esas sensaciones tan inspiradoras.



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viernes, 8 de agosto de 2008

Al levantarme

Por las mañanas, si he tenido una buena noche y he descansado más o menos bien, me siento relajado, y a veces, momentos antes de despertarme del todo me viene a la cabeza alguna idea musical. Soy de los que normalmente se levantan con optimismo y el tener esa música en mi cabeza me ayuda a mantener este estado de ánimo durante más tiempo

Como muestra de ello, dejo aquí una de estas pequeñas composiciones que escribí un día, después de desayunar.



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jueves, 7 de agosto de 2008

Mi presentación

Hola, me llamo Salvador Bergoñón Valera. Nací en Sant Feliu de LLobregat (Barcelona) el 14 de Agosto de 1923. Desde niño siempre me decían que tenía oído para la música. Con mis amigos queríamos formar una orquesta y por eso quise aprender solfeo. Lo hice con mis escasos medios con músicos del pueblo que se ofrecieron a enseñarme. Aprendí también a tocar el piano y por las tardes practicaba en el cine Iberia en el pueblo. Poco a poco iba aumentando mi interés por la música y quise estudiar armonía y composición en Barcelona. En tiempos de escasez y necesidad (estábamos en plena posguerra), esto supuso un gran esfuerzo para mí, debido a la desnutrición y falta de sueño que padecí durante una larga temporada y que afectó a mi salud. Sin embargo, la afición nunca me abandonó y más adelante pude retomar los estudios esta vez por correspondencia. Hoy en día como jubilado dedico casi todo mi tiempo libre a desarrollar lo aprendido en esos tiempos y he podido componer una serie de temas en mi piano electrónico que me hacen por fin, disfrutar con mi trabajo. Y además, gracias a Internet tengo la posibilidad de que puedan llegar con toda humildad a todo el que quiera escucharlas. A modo de "preludio", aquí os dejo esta pequeña composición a la que le puse este título, tan indicativo de "comienzo".



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